A veces, nos enfadamos sin sentido, o creamos una montaña de un grano de arena, y la arena no deja de ser polvo que puede ser arrastrado por el viento hasta las confines del mundo. Las mujeres siempre han terminado peleándose por los hombres, y ellos... mirando y esperando... Parémonos, y pensemos... ¿no es mucho más divertido aprender que la vida es un camino suficientemente duro como para desperdiciarlo guerreando con las personas que apreciamos? A veces, se nos cruza gente por el camino que intuímos que conectan con nuestros cables deshilachados, el destino nos muestra una batalla, la perdemos, pero no es cruel este destino, que es capaz de darnos una segunda oportunidad, no vamos a dejarla escapar de nuevo.
Y para muestra un botón...
Como los botones no suelen ir solos, sino que se acompañan de camisas, abrigos, y ojales diversos... y los hilos de las costuras pueden tener tantos colores... ¿Porqué no compartimos los hilos de mi costurero con los botones del tuyo? Podemos intentar coser una colcha que nos guste a los dos.
Aprovecho la oportunidad de la presencia en esta entrada y en la anterior de mucha mujer naranja, y aportar a los despistad@s la teoría de las naranjas: "Una naranja, es (porque la definimos dos mujeres) una mujer completa, que puede estar soltera, pero no se queda parada, aprovecha cada instante de su vida para vivirlo al máximo, disfruta de su trabajo, de sus amigos, de su familia, de sus momentos de soledad, y aprende de los errores, no para no volver a cometerlos, sino para enfrentarse a ellos si procede. Una naranja no busca su otra mitad, porque ya está completa, pero sabe reconocer un gajo de una naranja, y exprimirlo, aprende de él, lo disfruta y lo saborea, ese gajo es una parte de otra naranja... No intenta quedarse con todo el jugo, aprovecha lo que le ofrece, porque al fin y al cabo, saborearla de golpe sería dejarla sin jugo, y a nadie le gusta que lo vacíen completamente. Un medio limón es una naranja que se olvidó de que está completa y preciosa...
¡Con todo mi cariño para Vir, la gran fundadora de Las naranjitas enteras y preciosas (jeje!).
Aunque nunca lo diga... te echo de menos.